dimecres, 11 de desembre de 2013

Mensaje de la Iglesia de la Diócesis de Tánger sobre migraciones y fronteras del sur de Europa

 
Con ocasión del Día Internacional de los Derechos Humanos: 
 
La comunidad eclesial de Tánger es testigo asombrado y apenado 
de que, en las fronteras del sur de Europa, son vulnerados no 
pocos de los artículos incluidos en la Declaración Universal de 
los Derechos Humanos. Nadie puede considerar respetuoso con la 
dignidad de  las personas y con “su derecho a salir de cualquier 
país, incluido el propio”, el que, en veinte años, las fronteras 
se hayan cobrado la vida de más de 20.000 jóvenes. 
 
Las medidas adoptadas hasta ahora por los Gobiernos de los países 
europeos para el control de las fronteras del sur, han sido y son 
un fracaso político y humano, pues dejan a los emigrantes en una 
situación de abandono, y transforman en sarcasmo sus  roclamados 
derechos “a la vida, a la libertad y a la seguridad”. No hay 
cuchillas que puedan intimidar más que el hambre y la miseria, nada 
pueden perder quienes nada tienen. De ello son testimonio hombres, 
mujeres y niños que entre nosotros, a los ojos de este Iglesia que 
peregrina en Marruecos, esperan una oportunidad. Gastar dinero en 
destruir esperanzas es la peor de las inversiones. Por sentido de 
responsabilidad, por amor a la justicia, por respeto a nuestros 
hermanos emigrantes, pedimos a quienes tienen autoridad para hacerlo, 
que, en el ejercicio de esa autoridad, dispongan la retirada inmediata 
de las concertinas instaladas en las vallas de Ceuta y Melilla, por 
tratarse de instrumentos que violan derechos fundamentales de las 
personas y en nada favorecen el deseado desarrollo moral, cultural y 
económico de la sociedad española y de la Unión Europea. Las cuchillas 
sólo causan dolor y muerte. 
 
Tánger, 5 de diciembre de 2013.

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